Acabar con una relación de pareja es complicado. El desamor requiere tiempo y superar las cinco fases del duelo psicológico. Un clavo no quita otro clavo.

Los divorcios y las separaciones son habituales. Seis rupturas por cada diez matrimonios es la estadística en España. ¿Se rompe el amor de tanto usarlo?, como reza la conocida canción de Rocío Jurado. En algunos casos sí, pero en otros las razones son muy distintas.

Según la psicóloga, psicoterapeuta y sexóloga Sònia Navarro «una pareja se separa cuando a uno de los dos se le acaba el amor; cuando los dos se sienten decepcionados en sus expectativas de pareja; cuando hay una infidelidad de por medio que es consecuencia de los dos puntos anteriores; si los conflictos son continuos o si caen en una espiral de rutina». Llegados a este punto es relativamente sencillo encontrar a otra persona que te devuelva la ilusión.

Tanto si te han dejado como si has dejado a tu compañero de viaje, lo complicado es recorrer el camino de la separación en solitario. «Ambos experimentan dolor y tienen que superar el duelo. Porque a quien han dejado no se lo esperaba y el que termina con la relación toma una decisión que le afecta a él mismo y a su vida», destaca la psicóloga, experta en terapia de pareja. Cuando pierdes una pareja, un trabajo… debes pasar por las 5 fases del duelo psicológico: Negación, Rabia, Negociación, Desesperación y Aceptación.

Las 5 etapas del duelo amoroso

  1. Negación. Lo primero que piensas es que «no me puede pasar a mí». No quieres ver lo que realmente está ocurriendo. «Esto sucede cuando hay problemas en la pareja y uno de los dos quiere salvar la relación y no acepta la situación», afirma Sònia Navarro.
  2. Rabia. Eres incapaz de aceptar lo que está ocurriendo y sientes ira.
  3. Negociar. Buscas una solución para salvar a toda costa la relación. Prometes que cambiarás, que la quieres…«Son acciones desesperadas », afirma la psicóloga.
  4. Desesperación. En esta etapa ya eres consciente de que la relación no continuará.
  5. Aceptación. Es la última fase del duelo y ahora ya estás preparado para continuar con tu vida.

Del amor a la obsesión

Las prisas no son buenas. «Es importante que cada persona se tome su tiempo, que no tenga prisa por huir de las emociones contradictorias que se experimentan a lo largo del duelo», detalla la psicóloga. Tu nuevo compañero de viaje será la paciencia. Sólo lograrás ir más rápido si tu relación es de aquellas que han tenido idas y venidas durante mucho tiempo. «Cuando deciden romper definitivamente ya han pasado por todas las fases y son  personas que se sienten liberadas, descansadas…», afirma la psicoterapeuta. Vigila con los pensamientos negativos.

Esto no significa dejar de sentir sino que, desde el punto de vista de la terapeuta, «nuestro pensamiento no  debería ser obsesivo, ni mucho menos repetitivo». Pensar qué estará haciendo, llamarla, mirar el Facebook… son actitudes contraproducentes. «Cuanto menos sepas más fácil será superar la ruptura», asegura Sònia Navarro.

«Debemos expresar estas emociones en los momentos acertados y ante las personas adecuadas, y al mismo tiempo debemos realizar actividades para llenar nuestra cotidianidad», asegura Sònia Navarro. Pero no cometas el error de refugiarte en un millón de cosas para olvidar lo que sientes. «Tarde o temprano los sentimientos surgen, aunque intentes no conectar con el dolor», asegura la psicóloga. Buscar tiempo para la familia y los amigos, es bueno, pero será mucho mejor si también te reservas un espacio para poder expresar lo que sientes.

«No se trata de pasarte todo el tiempo llorando y obsesionado ni aparentar que nada te afecta. Debes encontrar el equilibrio», aconseja Sònia Navarro. Cuando hay hijos en común no es tan fácil. En este caso la psicóloga asegura que «la separación tiene que ser constructiva. Te separas de una pareja pero nunca como padres. Seguirás estando en contacto con la otra persona el resto de tu vida». Un clavo no quita otro clavo. La experta en terapia de pareja aconseja «no empezar de inmediato una nueva relación cuando acaba otra». «Una ruptura nos vuelve a conectar con la soledad, que todos sentimos y de la que todos huimos», asegura la psicoterapeuta y añade que «si buscas una nueva pareja desde la necesidad lo que conseguirás es que la nueva relación no funcione».

Cuando sientas que has cerrado el capítulo anterior será el momento de empezar a rehacer tu vida.

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